Al aire de la noche, una gacela
hambre sintio,quizo comer y,
no sabia,que le seria mejor
para el disfrute,si lo ordinario
o una cosa mejor de lo que ya comia,
Miro el fruto de un arbol
era bello y hernoso a la vista
el rocio del campo ya le cubria
su fragancia le extaciaba,pero
en vez de ese fruto otra cosa queria
Anduvo todo el bosque, que era
suyo,que de tiempo atras le pertenecia
vio dos grandes columnas,imponente
que guaraban el bosque y,sintio el olor
de algo agradable y mas hambre sentia
en un ricon del bosque. vio un pequeno
recinto y de el salia un olor agradable
que ya de mucho tiempo conocia
se asomo a la puerta,se acerco con miedo
y vio sobre un lugar fragante
un pan cubierto de papel de seda
y que se le asemejaba, al nectar
de la ambrosia..
Siempre lo habia visto asi
cubierto con aquella seda que le
impedia ver tal cual era
y, en momento de valor,de locura
en que no se piensa,llevada por hambre
y sus deseos,le quito su seda,y en pequenos
mordizcos,lo agoto hasta lo sumo..
Pero fue tanto el impetu,
conque devoro,el pan que en la mesa
estaba,que sintio de pronto
un malestar profundo,pero llenandose de
valor,cobro las fuerzas, que aquel
pan le dio al disfrutarle...
Y se dijo:,nunca antes le habia gustado tanto
pues lo comia con el papel de seda
que le quitaba el sabor reconfortante..
Marcos de Ro
miércoles, 23 de septiembre de 2009
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