En el mundo do mueren los hombres
y las cosas y se sufre el espanto de la
soledad sin nombre,sintiendo el alma
el frio más terrible,nació una flor,que
perfumó el ambiente,y sus pétalos sirvieron
para esculpir tu nombre..
desde entonces la vida superó la muerte
la alegria,batió palmas de júbilo y placeres
y dejó muy claro,sin lugar a dudas,
que la muerte muere,aunque no quiera muere..
Así regaste las flores con tu risa,y
a mi corazón llegó el néctar que
emana de tus labios,y me siento felíz,
cuando me miras,con esos lindos ojos,
que a vivir invitan.
Marco de Ros
lunes, 16 de noviembre de 2009
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